Tengo mensajes, videos o documentos que pueden defenderme: ¿cómo debo conservarlos?
No borres conversaciones, no edites videos, no recortes el único archivo que tienes y no dependas solamente de capturas de pantalla. Mantén, cuando sea posible, el dispositivo o cuenta donde apareció originalmente la información y guarda copias adicionales. Si la evidencia puede desaparecer, tu abogado puede evaluar pedir rápidamente a Fiscalía una diligencia para obtenerla o preservarla.
Te enteras de que estás siendo investigado y empiezas a revisar tu teléfono.
Encuentras una conversación de WhatsApp que contradice una parte importante de la versión que Fiscalía está investigando.
También tienes un video que muestra dónde estabas esa noche y un correo enviado días antes que explica por qué realizaste determinada acción.
Parece una excelente noticia.
Entonces empiezas a “ordenar” la prueba: haces capturas, recortas el video, cambias el nombre de los archivos, reenvías todo por WhatsApp y borras parte de la conversación porque consideras que no tiene importancia.
El problema es que, sin querer, puedes haber eliminado contexto o alterado información útil para demostrar de dónde salió ese antecedente y si permanece íntegro.
En una defensa penal, conservar bien una prueba puede ser casi tan importante como haberla encontrado.
¿Mensajes, videos y documentos digitales pueden usarse como prueba?
Sí.
El Código Procesal Penal establece el principio de libertad de prueba.
Esto significa que los hechos relevantes para resolver una causa pueden acreditarse mediante cualquier medio producido e incorporado conforme a la ley.
Además, el propio Código contempla expresamente como posibles medios probatorios:
- fotografías;
- videograbaciones;
- grabaciones de sonido;
- documentos;
- archivos electrónicos; y
- otros sistemas aptos para producir fe.
La Fiscalía de Chile reconoce además dentro de la evidencia electrónica material proveniente de plataformas como WhatsApp, Instagram, Facebook, TikTok, correos electrónicos y otros sistemas digitales.
Pero que un archivo sea potencialmente admisible no significa que cualquier copia tenga exactamente la misma fuerza probatoria.
La primera regla: no destruyas el original
Si tienes un archivo que puede resultar importante, intenta conservarlo exactamente como lo recibiste o como fue generado.
Por ejemplo, si tienes un video original grabado por tu teléfono, no reemplaces ese archivo por una versión recortada.
Si tienes un documento PDF recibido por correo electrónico, conserva tanto el archivo como el correo desde el cual llegó.
Si existe una conversación de WhatsApp, no borres mensajes que consideres irrelevantes simplemente para que la conversación quede “más limpia”.
El contexto puede terminar siendo importante.
Puedes preparar un fragmento, una transcripción o una captura para explicarle rápidamente el caso a tu abogado. Lo que no conviene es que esa versión editada sustituya al único archivo original que tenías.
¿Una captura de pantalla sirve?
Puede servir, pero tiene limitaciones.
Una captura puede mostrar:
- el contenido visible de un mensaje;
- el nombre o número del contacto;
- una fecha;
- una determinada publicación; o
- el aspecto que tenía una conversación en cierto momento.
Pero normalmente una captura muestra sólo una parte de la información.
Puede omitir mensajes anteriores y posteriores, archivos adjuntos, datos del contacto o información técnica del archivo.
Además, una imagen aislada puede ser discutida con mayor facilidad si la contraparte sostiene que fue recortada, modificada o sacada de contexto.
Por eso, si tienes acceso al contenido original, no te quedes solamente con el pantallazo.
Cómo conservar una conversación de WhatsApp
Si una conversación puede ser relevante, conviene preservar más que la frase favorable.
Como regla práctica:
- no elimines mensajes;
- mantén la conversación disponible en el dispositivo original;
- conserva el número o identidad del interlocutor;
- mantén visibles las fechas y horas cuando sea posible;
- guarda fotografías, audios, videos y documentos adjuntos;
- realiza capturas suficientemente amplias para conservar contexto; y
- puedes generar una exportación adicional de la conversación como respaldo.
Una exportación puede ser útil para revisar rápidamente grandes volúmenes de mensajes, pero tampoco debería transformarse necesariamente en el único antecedente disponible.
Si la autenticidad se discute, mantener el dispositivo y la aplicación original puede adquirir mucha importancia.
Si encontraste mensajes o archivos que contradicen la versión de Fiscalía, no los manipules ni los entregues impulsivamente sin analizar el contexto completo. Primero conviene determinar qué demuestran, qué parte puede ser cuestionada y cuál es la mejor forma de preservarlos e incorporarlos a la defensa. Revisa nuestra asesoría penal al final de esta guía .
Cómo conservar videos
Si tienes un video potencialmente importante, intenta conseguir y mantener el archivo original.
Evita utilizar como única prueba una versión que haya pasado varias veces por aplicaciones de mensajería.
Dependiendo de la plataforma utilizada, un video reenviado puede:
- perder calidad;
- ser comprimido;
- cambiar de nombre;
- perder ciertos datos asociados; o
- quedar separado de su contexto de origen.
Si necesitas destacar solamente algunos segundos para explicarle el caso a otra persona, crea una copia y recorta esa copia.
Mantén intacto el archivo original.
¿Qué pasa si el video está en una cámara de un tercero?
En ese escenario el riesgo principal puede ser que desaparezca.
Sistemas de cámaras de edificios, supermercados, estaciones de servicio, estacionamientos o empresas pueden sobrescribir registros después de cierto tiempo.
Si sabes que existe un video favorable, identifica rápidamente:
- dónde está la cámara;
- quién administra el sistema;
- la fecha relevante;
- el rango aproximado de horas; y
- qué debería mostrar el registro.
Tu defensa puede evaluar solicitar formalmente a Fiscalía una diligencia destinada a obtener o preservar ese registro.
El artículo 183 del Código Procesal Penal permite al imputado solicitar al fiscal diligencias pertinentes y útiles para esclarecer los hechos.
Cómo conservar correos electrónicos
Si un correo puede ser importante, evita conservar únicamente una impresión o una captura.
Mantén, cuando sea posible:
- el mensaje dentro de la cuenta original;
- remitente y destinatario;
- fecha y hora;
- asunto;
- cadena completa de respuestas;
- archivos adjuntos; y
- una copia electrónica del mensaje.
Si el correo tiene documentos anexos, conserva también esos archivos en su formato original.
Reenviarte el mensaje a otra cuenta puede servir como respaldo, pero no debería ser la única copia si todavía tienes disponible el mensaje original.
Cómo conservar documentos digitales
Si se trata de contratos, planillas, informes, comprobantes, fotografías o archivos PDF, conserva el archivo original recibido o creado.
Evita abrirlo, modificarlo y luego guardarlo sobre el mismo archivo si no es necesario.
Si necesitas hacer anotaciones, genera una copia.
También puede ser importante conservar la fuente:
- correo desde el cual fue recibido;
- carpeta de almacenamiento;
- servicio en la nube donde estaba alojado;
- persona que lo entregó; o
- dispositivo en que originalmente se encontraba.
¿Qué pasa con documentos físicos?
También deberían conservarse sin alteraciones innecesarias.
Si tienes una carta, contrato, recibo u otro documento que podría adquirir relevancia probatoria:
- no escribas sobre el original;
- no marques párrafos con destacador;
- no elimines páginas;
- guárdalo en condiciones que eviten deterioro; y
- trabaja con una fotocopia o digitalización si necesitas hacer anotaciones.
Si existe solamente un original, informa esa circunstancia a tu abogado antes de entregarlo a terceros.
¿Necesito hacer una cadena de custodia yo mismo?
No debes confundir dos situaciones.
Cuando Fiscalía o la policía levantan formalmente una especie o evidencia, existen procedimientos institucionales destinados a documentar su ingreso, almacenamiento, traslado y custodia.
La Fiscalía incluso regula específicamente la custodia de evidencia digital.
Eso no significa que un archivo que estaba legítimamente en poder de la defensa sea automáticamente inutilizable porque antes de entregarlo no existía una cadena de custodia policial.
Lo que sí puede resultar muy importante es poder explicar:
- de dónde provino;
- quién lo obtuvo;
- cuándo fue obtenido;
- en qué dispositivo o cuenta se encontraba;
- qué modificaciones sufrió, si alguna; y
- por qué el archivo presentado corresponde al antecedente original.
En evidencia digital compleja, un perito puede utilizar herramientas técnicas adicionales para documentar su integridad.
¿Qué es un hash y necesito generar uno?
Un hash es un valor matemático que puede utilizarse para identificar técnicamente un archivo y detectar posteriormente si fue modificado.
Es una herramienta habitual en tratamiento forense de evidencia digital.
Pero eso no significa que toda persona que encuentre un mensaje o video deba comenzar a ejecutar programas forenses por su cuenta.
En la mayoría de los casos, lo primero es mucho más simple:
- no alterar el original;
- conservar el dispositivo o cuenta;
- guardar copias seguras; y
- mostrar el antecedente a la defensa.
Si posteriormente resulta necesario acreditar técnicamente su integridad, puede evaluarse una preservación o peritaje especializado.
Guarda más de una copia
Conservar el original no significa depender de un único teléfono o computador.
Un dispositivo puede perderse, romperse o dejar de funcionar.
Por eso resulta razonable mantener respaldos adicionales del archivo original.
Idealmente, las copias deberían estar en lugares distintos.
Por ejemplo:
- el dispositivo original;
- un almacenamiento externo; y
- un respaldo seguro en la nube.
Eso reduce el riesgo de que una falla técnica destruya el único antecedente favorable.
¿Debo borrar mensajes privados que puedan verse mal?
No.
Si ya existe una investigación o sabes que determinada información podría adquirir relevancia en ella, comenzar a borrar selectivamente contenido puede generar problemas mucho mayores que el mensaje que querías eliminar.
Además, eliminar una parte de una conversación puede destruir precisamente el contexto necesario para interpretar correctamente aquello que te favorece.
Si existen mensajes que te preocupan, muéstralos a tu abogado.
La solución jurídica no debería consistir en modificar retrospectivamente la evidencia disponible.
Tampoco pidas a otra persona que borre información
La misma precaución se aplica respecto de terceros.
No intentes “coordinar versiones”, pedir que eliminen conversaciones ni modificar registros que podrían formar parte de una investigación.
Una cosa es localizar y preservar antecedentes favorables.
Otra completamente distinta es intervenir en la evidencia existente para intentar cambiar aquello que Fiscalía podría encontrar.
¿Puedo entrar a la cuenta de otra persona para conseguir una prueba?
No deberías intentar obtener evidencia mediante accesos no autorizados.
El hecho de que cierta información pueda beneficiarte no te autoriza automáticamente a vulnerar cuentas, teléfonos, correos o sistemas ajenos.
El Código Procesal Penal permite excluir del juicio pruebas obtenidas con inobservancia de garantías fundamentales.
Además, una conducta destinada a acceder indebidamente a información ajena puede generar problemas jurídicos adicionales.
Si sabes que un tercero posee un antecedente relevante pero no tienes acceso legítimo a él, informa a tu abogado para evaluar la vía jurídica adecuada para obtenerlo.
¿Debo entregar inmediatamente todo a Fiscalía?
No necesariamente sin analizarlo antes con tu defensa.
Preservar una prueba y decidir estratégicamente cómo incorporarla son problemas diferentes.
Antes de presentar un antecedente puede ser necesario determinar:
- qué demuestra realmente;
- si contiene información adicional perjudicial;
- si necesita contexto;
- si conviene solicitar una diligencia complementaria;
- si existe riesgo de que Fiscalía interprete erróneamente una parte aislada; y
- cuál es la etapa procesal adecuada para utilizarlo.
Eso no significa esconder o destruir evidencia.
Significa que una defensa penal debe decidir responsablemente cómo presentar sus antecedentes dentro de una estrategia coherente.
¿Puede mi abogado pedir diligencias para asegurar la prueba?
Sí.
Durante la investigación, el artículo 183 del Código Procesal Penal permite al imputado solicitar al fiscal aquellas diligencias que considere pertinentes y útiles para esclarecer los hechos.
Esto puede ser importante cuando la prueba no está directamente en tus manos.
Por ejemplo, si existe:
- una cámara de seguridad de un tercero;
- un registro que puede ser eliminado por una empresa;
- información almacenada en un sistema externo;
- un documento que sólo posee otra persona; o
- un antecedente que requiere verificación pericial.
Actuar rápido puede ser decisivo si existe riesgo de pérdida.
¿Cómo puede incorporarse después al juicio?
Si la investigación termina en acusación, la defensa tiene derecho a ofrecer los medios de prueba que pretende rendir en el juicio oral.
El artículo 263 del Código Procesal Penal permite al acusado señalar los medios de prueba cuyo examen solicita.
Además, el artículo 323 permite incorporar fotografías, videos, audios y otros sistemas de reproducción de imagen o sonido.
Dependiendo de la naturaleza del antecedente, puede ser necesario acompañarlo con:
- un testigo que explique su origen;
- la persona que generó o recibió el documento;
- quien extrajo determinado video;
- un perito informático; o
- otros antecedentes que permitan acreditar contexto y autenticidad.
Por eso conservar bien la prueba desde el comienzo facilita significativamente su utilización posterior.
Una forma práctica de ordenar la evidencia
Si encontraste varios antecedentes favorables, puedes comenzar realizando un inventario simple sin alterar los archivos.
| Antecedente | Qué conviene preservar |
|---|---|
| Conversación original, contexto, número, fechas, archivos adjuntos y respaldo. | |
| Video | Archivo original, dispositivo o fuente, fecha y copia intacta. |
| Correo | Mensaje original, remitente, destinatario, fecha, cadena y adjuntos. |
| Documento | Archivo original, fuente y versión recibida sin modificaciones. |
| Red social | Publicación completa, cuenta, fecha, enlace y respaldo visual. |
Después puedes entregar ese inventario a tu abogado para determinar qué antecedentes son realmente útiles y cómo deberían utilizarse.
Preguntas frecuentes
¿Sirven las capturas de pantalla de WhatsApp como prueba?
Pueden servir, pero una captura aislada puede ser discutida respecto de su contexto, autenticidad o integridad. Si todavía tienes acceso a la conversación original, conviene conservarla además del pantallazo.
¿Puedo borrar mensajes que no tienen relación con la causa?
Si forman parte de una conversación potencialmente relevante, no conviene eliminar selectivamente contenido. Un mensaje que hoy parece irrelevante puede posteriormente resultar necesario para explicar el contexto.
¿Puedo editar un video para mostrar sólo la parte importante?
Puedes preparar una copia recortada para facilitar su revisión, pero conserva intacto el archivo original. No reemplaces la única versión disponible por una edición.
¿Es mejor guardar el archivo original o enviármelo por WhatsApp?
Es preferible conservar el archivo original. Un reenvío por mensajería puede modificar la calidad o determinadas características del archivo.
¿Debo entregar inmediatamente mis mensajes a Fiscalía?
No necesariamente antes de revisarlos con tu defensa. Primero conviene determinar qué demuestran, cuál es su contexto y cuál es la forma procesal más adecuada de utilizarlos.
¿Necesito una pericia informática para todos los mensajes?
No necesariamente. Dependerá de si existe discusión respecto de su autenticidad, integridad, origen o contenido. En algunos casos bastan otras formas de acreditación; en otros puede ser útil una pericia técnica.
¿Qué hago si la prueba está en poder de otra persona y puede borrarla?
Informa rápidamente a tu abogado. Puede evaluarse solicitar una diligencia de investigación destinada a obtener o preservar el antecedente antes de que desaparezca.
¿Puedo obtener información entrando sin permiso a una cuenta ajena si me sirve para defenderme?
No deberías hacerlo. La obtención ilícita puede generar problemas adicionales y el Código Procesal Penal contempla la exclusión de prueba obtenida con inobservancia de garantías fundamentales.
Si encontraste mensajes, videos o documentos que pueden defenderte, no necesitas transformarlos ni “mejorarlos” antes de mostrárselos a tu abogado.
Conserva los originales, guarda copias, mantén el contexto y evita cualquier alteración innecesaria.
Después podrá decidirse si conviene entregarlos a Fiscalía, solicitar una diligencia, realizar una pericia o reservarlos para otra etapa de la defensa.
Una buena prueba no sólo debe existir: también debe llegar al proceso en condiciones de explicar claramente de dónde provino y qué demuestra.
En materia penal, cada hora que pasas sin defensa técnica juega en tu contra. Asegura tu estrategia privada hoy mismo bajo estricto secreto profesional.
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